El misterio de la creación expositiva

Decía Stefan Zweig que

“Creo que han de ser pocos los que no hayan formulado la pregunta: ‘¿Cómo podía un hombre igual a mí, un simple mortal, formar esa obra inmortal con unos pocos colores, con unas pocas notas, con unos cuantos centenares de palabras? ¿Qué sucedió en su interior en esas horas de la creación y cuán misteriosas deben de ser esas horas?’ […] Queda entonces por saber si somos capaces de imaginarnos cómo han nacido las grandes obras de arte que conmueven a nuestra alma. ¿Podemos imaginarnos lo que ha acontecido en el alma de un Shakespeare, de un Cervantes, de un Rembrandt, mientras creaban sus obras imperecederas? A ello puedo contestar rotundamente “No, es imposible. No podemos”. […] Por eso no quiero despertar en ustedes esperanzas demasiado grandes. Prefiero decirles desde el comienzo: Toda nuestra fantasía y toda nuestra lógica no pueden facilitarnos sino una idea insuficiente del origen de una obra de arte. […] No estamos en condiciones de participar del acto creador artístico; sólo podemos tratar de reconstruirlo, exactamente como nuestros hombres de ciencia tratan de reconstruir, al cabo de miles y miles de años, unos mundos desaparecidos y unos astros apagados […]”

El misterio de la creación artística

Exposición-creación

No es mi caso el preguntarnos si existe o no tal misterio de la creación artística, pero sí el presentar este blog como un espacio que desvelará los entresijos, no tanto de ‘la creación’ como de ‘la exposición’.

Tampoco me atrevo a afirmar que la ‘creación expositiva’ (y sí, digo y subrayo creación) resulte un misterio único e inalcanzable. Simplemente invito a dar un paseo por el mapa que conforman los diferentes itinerarios expositivos que uno puede encontrarse en cualquier lugar.

 

Rothko Chapel. Punto de encuentro entre creación artística y expositiva

Cartógrafo y paseante

Si digo itinerario y titulo cartografía no es para otra cosa sino que para transitar del concepto de usuario al concepto de paseante. Y no precisamente porque no crea que el primer término no sea coherente. Si hay algo particularmente interesante de visitar exposiciones es el “apropiarse” de todo aquello que se le muestra para más tarde incorporarlo en todas aquellas exposiciones que sueña con hacer y que traza en su interior. El paseante sin embargo aprende tanto de los conceptos que le rodean como de su propia trayectoria, siendo ambas partícipes y casi protagonistas del misterio de la creación expositiva.

Os invito desde hoy a participar de este viaje alrededor de diferentes espacios expositivos donde poder ir dibujando el mapa de algunas de las muestras que vaya descubriendo.

La paseante

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